UNA VOZ DE ALTURA

ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

  

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MODUS OPERANDI

Rosario Robles Berlanga la actual titular de la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), dependencia creada por Peña Nieto en 2013, responde con vehemencia exculpatoria ante la publicación periodística que detalló el modus operandi para saquear al erario. Burdamente los recursos fueron convertidos en efectivo y luego entregados en domicilios falsos o hechizos, todo con una fachada de legalidad que ha sido desmontada por la Auditoria Superior de la Federación, sólo como escándalo mediático o tal vez como veracidad encontrada. Ya veremos.

En una peculiar autovaloración, dice la señora que su nombre ha vuelto a aparecer en denuncias públicas sobre corrupción, debido a que vende mediática y políticamente. Además de negar toda implicación en un escándalo más de corrupción que sucede en ámbitos bajo su mando, el plumaje de quien fue jefa sustituta del gobierno capitalino (en reemplazo de Cuauhtémoc Cárdenas), con quien ha mantenido una buena relación política, ha cruzado, sin mancharse, varias veces el pantano de las acusaciones de corrupción.

Un primer episodio se produjo justamente cuando ella presidió el comité nacional del PRD y, luego, gobernó Ciudad de México, teniendo al empresario argentino Carlos Ahumada, como compañero, inductor y ejecutor. Historia de amores, negocios y engaños que en sus horas amargas llevaron a Rosario a entendimientos políticos con Carlos Salinas de Gortari y, luego, con el entonces gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto. En la televisión mexiquense tuvo cabida la mujer caída en desgracia política, y, cuando el ahijado político de Arturo Montiel fue postulado como candidato presidencial priista, la señora inició un proceso de recuperación que le llevó a la secretaria electoralmente estratégica, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en un giro de presunta apertura peñista a una militante de izquierda.

Años después, ya como alta funcionaria federal, se le acusó de utilizar los recursos públicos para favorecer candidaturas priistas en el Veracruz gobernado por Javier Duarte de Ochoa. Grabaciones y testimonios, reproducidos sobre todo por dirigentes panistas, mostraban el apoyo de la infraestructura de Sedesol para los mapaches electorales de esa entidad y en Chiapas, al iniciar la campaña “Cruzada contra el hambre” Peña Nieto soltó una exoneración que sonó a complicidad e incentivo “Rosario, no te preocupes, hay que aguantar porque han iniciado las críticas, han empezado las descalificaciones de aquellos a quienes ocupa y preocupa la política y las elecciones….”

Y realmente no se preocupó, desde otra secretaria, Robles Berlanga mantiene el mismo equipo impugnado por estafas maestras y otras pillerías, y enfrenta con presunta altivez y aires de pureza, el reto de saber si con el próximo gobierno, deberá hacer algo más que preocuparse. Por lo pronto, salió al paso de las versiones que la mencionan como un objetivo cantado de los auditores de Morena. Que se me investigue hasta por debajo de las piedras, estoy muy tranquila. Son malas informaciones respecto a mi persona. Mientras tanto, López Obrador dijo que Robles es un “chivo expiatorio”, y que las acusaciones en medios de comunicación sobre desvíos millonarios ocurridos durante su gestión son un “circo”, ya que los verdaderos responsables gozan de respetabilidad y están "más arriba" de secretarios federales y gobernadores. Si esto es verdad, exigimos a López Obrador que el caso de corrupción comprobada no quede en la impunidad como ha sucedido en tantas ocasiones. Lo de Rosario es sólo un ejemplo de las corruptelas y su Modus Operandi.  

                                                                           Por ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

18 de Septiembre de 2018

 

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