LOS TIEMPOS DE LA VENGANZA
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 01-07-00)

A partir de esta noche fluirán, como en cascada, los resultados de los comicios. Todos lo eventos entrarán, como las piezas de un rompecabezas, justos en la estrategia previamente diseñada. Al presidente ya le dijeron lo que debe decir y como y cada uno de los funcionarios representarán su papel, solo los ciudadanos estarán al margen.

Vendrán declaraciones y mas declaraciones de los bandos de la contienda, hasta que poco a poco se legitime razonablemente el proceso, pero no pararán ahí las cosas. Vendrán otros tiempos más difíciles. Aquellos en los cuales se cobrarán las facturas, las deslealtades, las insidias y las traiciones. Y, pongan atención mis amigos lectores, hay muchos, pero muchos involucrados.

Entre quienes conocerán de la venganza del hombre en el poder y amigos que lo acompañan están los financieros y empresarios que se la jugaron con Labastida. También algunos financieros de origen libanés que canalizaron cuantiosos recursos a la campaña. Hubo algunos, como Carlos Slim, se la jugaron parejo, pero por ambos bandos, esto es, aportaron capital apostando tanto al giro como al negro y al colorado, pero otros, de plano entregaron su corazón al consorcio CocaCola y a la ultraderecha internacional.

La salvaron los medios de comunicación que escucharon los ecos de la oda irlandesa, los que desde Dublín entonaron ecos de añoranzas y promesas del porvenir, como TeveAzteca que se entrego, casi completa y sin recato, al veleidoso señor de las botas.

La venganza, para que surta su efecto, deberá ser lenta, dulce, y bien pensada. Y cuando crean que ya se le había olvidado el asunto, el marrazo, entre ceja, oreja y madre, los despertará del largo letargo para cobrar aquella cuenta pendiente.

Esos son gajes del oficio político, del cual los empresarios no tienen cabal idea.