LABASTIDA Y LA VIRGEN DE FÁTIMA
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 29-06-00)

No existe la menor duda, el tercer secreto de la Virgen de Fátima ha sido descifrado. Después de años de incertidumbre científica, interrogantes apocalípticos y burlas de los escépticos, un grupo de selectos miembros del sistema político mexicano logró iluminar el sendero de la verdad; don Pancho Labastida será presidente de México. Así reza la profecía religiosa portuguesa, expresada en términos simbólicos y bastante obscuros, pero no por ello imposible de esclarecer.

Reunidos en secretísimo cónclave, un grupo de neoultras (patrióticos empresarios de la política) decidieron contratar hace seis años los servicios de altos especialistas, y José Woldenberg, un militante de la izquierda "light", resultó seleccionado como brujo mayor del Instituto Federal Electoral. Claro que él solito no podría atender tan enorme aparato, por lo que decidió invitar a un científico de altos vuelos, consultor de la NASA y excelso matemático de nombre Víctor Guerra. Coincidentemente y para que no queden dudas al respecto, este personaje había sido prestado al IFE por la Universidad Nacional Autónoma de México, desde tiempos del ahora difunto ex rector Barnés de Castro. Y luego dicen que la UNAM no sirve para nada, pero hacen uso de su director de Cómputo, hasta para hacer milagros.

El Vaticano, con su tradicional reserva discursiva, especialmente desde el púlpito, no ha hecho comentario alguno al respecto, pero que don Pancho será presidente, y esto es un milagro, no hay duda.

Por ahora los involucrados en el milagrito están todavía poniéndose  de acuerdo en el cómo.  Esto es, cómo darán a conocer la santa noticia a los mexicanos. Especialmente cuando hay dos que tres que podría morirse del berrinche; uno lleva por nombre Chente, el de Guanajuato, y sus dos agentotes al servicio de una organización de inteligencia extranjera, Castañeda y Aguilar Zinzer.

Para no dejar cabos sueltos, la Santa Sede (la de los PRI empresarios cristianos) recomendó llevar a cabo una encuentro secreto y muy especial; el del propio don Pancho y otro ilustre ex rector, pero esta vez de la Escuela Libre de Derecho, me refiero al licenciadísimo José Luis de la Peza, quien por añadidura y por pura casualidad es Presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Dicho encuentro se celebró en la vecindad de los terrenos de la mágica Gelaguetza  el pasado 17, la noche anterior a una masiva manifestación, que ya presagiaba el milagrito de Don Pancho en la Presidencia. ¿Será en esta ocasión De la Peza solamente un testigo de honor o avalará el dictamen de Woldeberg y su pequeño brujo Víctor Guerra? ¿usted amigo lector, qué piensa?