otro prominente miembro de ese grupo. Después de eso, es de todos conocido que el conflicto con ese grupo hizo a Salinas pronunciarse públicamente contra los que, al término de su gestión, declararía sus enemigos. Aún así don Javier continuó intocable hasta el día de su cita con la muerte, producto de una afección cardiaca. Sin embargo, fueron otros elementos del Ejército los que reclamaron esos cotos de poder colindantes con el narcotráfico y, como diría el señor de las botas de texano estilo, "hoy, hoy, hoy" purgan prisión algunos generales, pero no están todos los que son, ni, de ellos,  todos están lo que se dice presos.

El presidente Fox aún no se pronuncia con claridad al respecto, pero si existe algún asunto que le haría a temblar las corvas al señor de las botas, en esta época de reestructuración de la seguridad nacional sería, precisamente, el de la herencia de la Nomenklatura y la corrupción de los generales.