muy lejano, en manos de los encargados de la procuración de justicia, de los cuerpos de seguridad y de los servicios de inteligencia. Así que, no son más de una docena de hombres clave de la administración entre los que tendría que caer la responsabilidad del control y, por supuesto, del usufructo del narcotráfico. Pronto volveremos a tocar el candente tema con más precisión y puntualidad.