varon las proposiciones de los grupos de poder económico transnacional. Recordemos que él mismo es producto de un proyecto estratégico confeccionado en los centros financieros más poderosos del planeta.

De todo lo anterior se podría concluir que una empresa,como  Monsanto, estaría detrás de las recomendaciones para llevar a Sarukhán a su nuevo puesto en el gabinete foxista, ya que esa poderosa transnacional firmó con la UNAM  jugosos convenios, a través del Instituto de Biotecnología de la Universidad, para hacer usufructo de la investigación universitaria. Y, si la nobleza obliga, porque no agradecer a Sarukhán con una buena recomendación. O ¿acaso el mismo doctor Sarukhán o alguien más podría explicarnos las razones de la sin razón?