EL GRAN "DUBYA" Y DON VICENTE FOX
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 14-11-00)

Desde hace días la comunidad política y diplomática mundial se encuentra estupefacta; en el imperio no acaba de decidirse sobre quién será su nuevo presidente. El modelo democrático estadounidense se tambalea en medio del ridículo, gracias a su obsoleto proceso electoral.

En la campaña más cara de la historia de la humanidad, se enfrentaron dos formidables fuerzas políticas para que la decisión final quedara en una diferencia de no más de trescientos ciudadanos. Y dos son las principales inferencias de tan sui generis proceso: el pueblo de los Estados Unidos de Norteamérica está dividido casi exactamente a la mitad en sus preferencias, o toda la ciudadanía le importa un bledo quién será el siguiente huésped de la Casa Blanca, porque los dos representan el "establishment". En este punto conviene recordar que el abstencionismo fue de alrededor del 50%.

Sin embargo, existen diferencias sustanciales. No para el grueso del pueblo norteamericano y, mucho menos, para la mayoría de los habitantes del llamado Tercer Mundo, los cuales están desinformados y, por lo tanto, carecen de elementos de juicio para decidir sobre lo mejor o lo peor.

Durante la campaña electoral los medios no lo dijeron todo sobre los candidatos. Como en estos días ha sido evidente, los medios de comunicación tienen sus claras preferencias, están dentro del juego político. De esta manera han ocultado información vital para poder conocer a los hombres que se disputan el poder.

De George W. Bush, homónimo de su padre, los medios no han publicado que el gran "Dubya", como cariñosamente conocen sus amigos al junior del ex director de la CIA y ex presidente, está metido hasta los codos en negocios con apariencia de legales que le reditúan enormes beneficios, por ejemplo: George Bush y Richard Wackenhut son socios y dueños de Wackenhut Corp., la cual administra 13 prisiones privadas, solamente en el Estado de la estrella solitaria. Este negocio, con toda la apariencia de legal, se lleva el 6% del presupuesto anual de todo el Estado. Lo cual suena muy lógico si se toma en cuenta que hay 146,000 reos en el sistema carcelario de Texas, más 58,000 reos en cárceles locales, lo cual hace un total de 204,000 reos. De estos el 45.3% son gente de color y otro 26.2% son gente de origen hispano.

Entre los dudosos honores que posee George Bush está el de ser el gobernador que más a aplicado la pena capital, de hecho su administración ha ejecutado a 137 condenados a muerte y, también, cuenta con otra estrellita pegada en la frente por sus mentores: ejecutó a Karla Faye Tucker, condenada por un juez texano; la primera mujer ejecutada en el Estado de los cuernos largos.

Bien le valdría a don Vicente Fox, presidente electo de México, pensar que, cuando vendió su alma al Diablo para llegar a la Presidencia de México, se alió a alguien que personifica la corrupción de los grupos de poder del imperio. El mismo que no tiene reparos morales para construir sobre la muerte sus innobles ambiciones. Sobre esa alianza conviene leer http://gerardoreyes.com/page17.html