LA DAMA DEL PRESIDENTE Y LOS PÁJARRACOS
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 07-111-00)


Aquella dama provinciana, formada en lo más tradicional de las buenas conciencias, nunca imaginó que entregándose a aquel hombre solo y adolorido algún día alcanzaría el pináculo de la gloria.

Fue una muy dura decisión divorciarse de su marido, pero sintió que esta vez sí estaba enamorada, y una fuerza más intensa que su fe religiosa la obligó a precipitarse en el feroz torbellino. Ella, como primera dama
de facto, ya conoció las mieles de la fama y su galán la ha hecho sentirse como una reina, sea en una cena en el Palacio Real de Madrid, o en el preámbulo de Los Pinos.

Sin embargo, ahora ella también es, una pieza importante en las estrategias de Estado. Responsabilizada de la promoción de la imagen del futuro presidente, tiene en sus manos el control de la información y ella, sin grandes aspavientos, acude a la razón de Estado para dosificarla. Conste que no son secretos de alcoba, se trataba de una entrevista de Fox con Zedillo, pero en los rincones de su corazón, no gobiernan los marineros, sino solamente su querido... capitán.

Lo notable es que fueron dos las decisiones de fondo dadas a conocer ésta semana: si la primera se refería a la dama de marras, la segunda tiene que ver con la centralización de los aparatos de seguridad nacional. Estos, comenzando el nuevo gobierno, pasarán a formar parte del poder central. Un poco a la manera de Córdoba Montoya, durante el salinato y, por qué no decirlo, también adoptando el modelo estadounidense, donde el Consejo de Seguridad reporta al presidente. Esto indudablemente que posee algunas ventajas, pero también algunas desventajas, de ahí la debacle de Nixon, cuando perdió la Presidencia gracias a que servicios de inteligencia participaron en el caso Watergate.

En México, la que antaño fuera la policía política de Gobernación, con sus funciones de espionaje, contraespionaje y sus respectivos aparatos represivos, serán dirigidos, en última instancia, por Vicente Fox. Si algo sale mal, el jefe del Ejecutivo será el responsable directo. Fue debido a ello que nadie creyó a Carlos Salinas cuando afirmó que el Cisen, se mantuvo ajeno de la ejecución de Luis Donaldo Colosio.

Así que dentro de las nuevas decisiones de Estado están las de la pareja dispareja, y la del presidente en jefe de los pájaros nalgones del cisen en los alambres. Y, a propósito de secretos y de espías ¿se guardarán ellos la razón de que Fox  no hubiera dado a conocer los nombres del próximo gabinete presidencial, o dirán que todo se debió a que en EE. UU. todavía no se realizaban las elecciones, y que dependería de quién las ganara para no verse obligados a recular y hacer tardías rectificaciones?