ganti. Luego el muerto publicaría un libro "Entrega Inmediata", en el cual narró lo más delicado de sus experiencias con sus amigos y enemigos, donde Carpizo fue la estrella y desnudó a otros de sus conocidos.

La última hazaña en la acelerada carrera del procurador Madrazo, fue la de declarar un "suicidio no inducido", la muerte de Raúl Ramos Tercero, el tristemente célebre subsecretario de Comercio a quien la mafia de la delincuencia organizada internacional liquidó, en venganza porque le habían encarcelado a uno de sus mejores elementos: Ricardo Miguel Cavallo.

Por todo lo anterior, y mil cosas más que por hoy dejamos en el tintero, nos permitimos proponer al procurador para recibir el doctorado de la Paz, Honoris Causa y Suma Cum Laude, no solamente de su queridísima UNAM, sino ¿por qué no de Harvard, Yale y Cambridge? para otorgarlo a un funcionario que ha demostrado más allá del deber, toda su apasionada entrega, su amor a la justicia y su enrome patriotismo. Un clásico ejemplo del gabinete del presidente saliente Ernesto Zedillo. Y, como diría Líébano Sáenz: ¡Dios sí está con ellos!