LA PGR; UNA ESCUELA DE CUADROS
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 25-10-00)

Jorge Madrazo Cuellar, procurador general de la República en un formidable golpe de suerte, le ha dado al clavo para cumplir con su más grande ambición: convertirse, como su divino maestro Jorge Carpizo McGregor, en uno de los más distinguidos rectores del sistema de educación superior.

Si el equipo de transición del presidente electo no ha detectado la excelencia de Jorge Madrazo, ellos se lo pierden, porque el nombre del procurador debería estar encabezando la terna para seleccionar el próximo secretario de Educación Pública.

La PGR es la mejor escuela de cuadros del país. Ahí se incuban, se forman y se educan los cuadros que México necesita en la alta delincuencia. Subdividida en ramas, en la PGR se pueden encontrar los más distinguidos especialistas en: narcotráfico, secuestros, robo de autos, contrabando, y todo tipo de giros negros. Lo notable del caso es que esos especialistas no solamente dan cátedra de sus conocimientos, sino que, lo trascendente, es que los ponen en práctica.

Cuando hace algo más de un año algunos compañeros periodistas me preguntaban que pasaría con Madrazo Cuellar, especialmente por que muchos de los rumores que entonces circulaban giraban en torno a la presunta destitución de ese funcionario, mi contestación siempre fue: ¡no! de ninguna manera. Madrazo tiene que concluir la labor para la que fue nombrado: debe hacer el trabajo sucio del fin del sexenio, con alto profesionalismo y sentido del deber.

A partir de entonces el procurador y otros funcionarios de la procuración de justicia se han dedicado a cerrar cuentas pendientes de la Presidencia de la República y del resto del sistema. Enumeremos: 1) han cerrado el caso del asesinato del cardenal Jesús Posadas Ocampo; 2) Ayudó a cerrar la investigación del asesinato de Luis Donaldo Colosio; 3) han concluido las investigaciones sobre el "señor de los cielos", cuando permitieron a los del FBI encerrarse un par de horas con el cadáver de Carrillo Fuentes; 4) han cerrado el caso "Casa Blanca", en el cual la FBI persiguió en México a delincuentes de cuello blanco. 5) después de que las fuerzas especiales del FBI, sin previo aviso, traspasaron nuestras fronteras para venir a desenterrar sus muertos en el norte del país, la Procuraduría legalizó sus acciones (existen documentos fílmicos a granel de los hechos), 5) después de haber realizado cuantiosas erogaciones y esfuerzos legales para extraditar a Mario Ruiz Massieu, el Departamento de Justicia de EE. UU. optó por aceptar al hermano del ex gobernador de Guerrero como testigo protegido. Le fabricaron una nueva identidad, le expropiaron su fortuna y lo suicidaron infra

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