Otra rarísima "coincidencia", que parece indicar un doble juego, es que, en la entrevista del pasado jueves, celebrada en Gaza, entre Tenet y Yasir Arafat, el bombardeo israelí comenzó precisamente unos minutos después de que Tenet había abandonado la residencia oficial del líder palestino, lo cual resulta más que sospechoso.

Nosotros sabemos que Tenet, el super "G" men, debería rendir cuentas a alguien que no fuera George Bush Sr., o las posibilidades de Al Gore para llegar a la Casa Blanca, pronto se harán humo.