tamento de Estado de EE.UU. La lucha electoral entre republicanos y demócratas posee aristas filosas y cortantes. Los centros de poder financiero y político del imperio se están jugando a muerte la Casa Blanca. El señor Jorge Tenet, director de la CIA (de filiación política republicana) y la secretaria de Estado, señora Madeleine Albrigth (de lealtad demócrata) podrían dar algunos pormenores de un escenario montado en México para, como quien jala la punta de una madeja, desactivar una red de inteligencia , aún operando en centro y Sudamérica, a la que pertenece el ex director de Renave, Caballo. El objetivo de tal red es la creación de bancos de datos, masivos y confiables, de las clases medias latinamericanas. Esta información resulta de muy alto valor para la toma de decisiones en diversos ámbitos estratégicos.

De lo anterior se concluye que la reciente muerte del tecnócrata mexicano fue más bien accidental, si se la sitúa en el plano de la lucha por el poder político estadounidense. Fue una pequeña pieza en el tablero del ajedrez geopolítico, a la que se comieron los "enfriadores" especializados que, en esta ocasión no demostraron mucha inteligencia al utilizar un método  incongruente y ampliamente defectuoso.