CON TODO, CONTRA LOS TECNÓCRATAS
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 10-07-00)

Parodiando al "Gato Félix", un famoso periodista ejecutado por razón de Estado hace algo más de dos sexenios, quien desde Tijuana lanzara aquel famoso grito de guerra: ¡haga patria, mate un chilango!, hoy en la sede del PRI nacional, los vencidos priístas pregonan a los cuatro vientos: hagamos patria, matando tecnócratas.

Pero no crea el lector que solo se trata de enviarle un mensaje a quien consideran culpable de la derrota del ex partido oficial y a quien pomposamente denominaban el primer priísta de la nación ¡claro que no! también involucran, en sus asesinas ansias, a los miembros del gabinete que solo fueron priístas por conveniencia, y usufructuaron desde el pináculo de las diversas secretarías de Estado las canonjías del poder priísta.

En plena era de la información y del globalismo salvaje, los mexicanos dirimimos nuestras diferencias políticas enarbolando en la diestra la quijada del burro, para darle en toda la M... a nuestros hermanos, los herminios blancos, los gurrías, los guillermos ortices, los ruices sacristanes, los jarques, los montemayores y, desde luego y muy especialmente, al primer panista de la nación, me refiero a Ernesto Zedillo, sin dejar fuera al resto de apátridas que tan arduamente  se lanzaron, con fe, esperanza y corazón, a trabajar para partirle toda su santa M... al nacionalismo trasnochado, al patriotismo decimonónico, al idealismo rojillo vandálico, a nuestras orgullosísimas huestes de patas rajadas, a nuestros corruptos ejércitos de burócratas, de soldados, de marinos, de hambrientos desarrapados y amigos que los acompañan.

¡Por las barbas Balcebú! amigos del grupo de los políticos-políticos, no me vengan con jaladas, cuando nunca tuvieron los tamaños ni siquiera para expulsar de su podrido seno a Carlos Salinas de Gortari.

Los priístas, a pulso se lo ganaron todo, cosecharon lo que sembraron. Y, además, no les quedaron fuerzas ni para empuñar la honda de David y tratar de frenar al Goliat con botas que adorna con corcholatas de Coca-Cola el orgulloso pecho del vaquero tenoschca.

Léanlo claro, priístas despistados, desorientados o tarugos. Si no quieren que el hoy declinante Córdoba Montoya continúe riéndose a mandíbula batiente de ustedes y de todo el resto de mexicanos, mejor pónganse a pensar, por primera vez en su vida. La guerra fraticida no conduce a nada positivo. Primero se debe encontrar el origen de nuestros males y luego dedicarnos a resolverlos. El principal enemigo esta dentro del sistema, si lo buscan fuera, están perdiendo su tiempo.