LAS LIMITACIONES DE ZEDILLO
Por Gerardo Reyes Gómez.


Inquietantes rumores circulando en la base social urbana de México, nos llevan a pensar que el último informe presidencial de Ernesto Zedillo presentará complicaciones y hasta algún tipo de violencia. Esto quizá se deba a una pretensión priísta para sembrar el actual clima en nuestro país, de inseguridad e inestabilidad. Aunque dicen que: cuando el agua suena...

Por desgracia los rumores citados, como todos los rumores bien diseñados, tienen siempre bases de verdad. Ernesto Zedillo es un resentido social. Ocultamente desprecia lo que considera la ingratitud de su madre y en un sentimiento dual, extraña el afecto del padre que no tuvo y rechaza la figura paterna que le creó su madre. Es muy posible que se deba a esta inusual situación que Ernesto Zedillo es incapaz de contar con verdaderos amigos. Su falta de auto aceptación, se traduce en actitudes hostiles hacia quienes confiaron el él.

Para ejemplificar lo anterior hoy describiré una anécdota que puede pintar de cuerpo entero al todavía presidente de México. Hago la aclaración de que en este relato omitiré algunos nombres, por no estar autorizado para mencionarlos.

Hace algún tiempo, ya siendo Zedillo el primer mandatario de los mexicanos, fue invitado a la casa de un intelectual, con motivo la celebración del aniversario del anfitrión. A dicha reunión también asistió el presidente brasileño Fernando Cardoso que, a la sazón, se encontraba visitando nuestro país. Coincidieron, en el momento de presentar sus saludos, los dos jefes de Estado y, Cardoso, afable y campechano le preguntó a Ricardo, el anfitrión, la causa por la que se había apartado del primer circulo de decisiones gubernamentales. Zedillo, con su proverbial falta del sentido del humor, se adelantó a contestar: "dile Ricardo, dile a Fernando por que te alejaste de los amigos".  El anfitrión, con voz firme pero serena dijo: "no Ernesto, yo no me alejé de los amigos. Cometí el pecado de decirte que a mi juicio estabas equivocado y que habías puesto en práctica una política errónea, la cual perjudicaría a las clases más necesitadas de México, y eso bastó para que tu te encargaras de cerrarme todas las puertas."  Al escuchar la respuesta Zedillo masculló alguna frase de cortesía al presidente brasileño y se alejó del grupo. Hasta la fecha, Ricardo, el intelectual que se había atrevido a criticar a un presidente en funciones, continua en el ostracismo político, gracias a la persecución que de que  lo ha hecho víctima el "demócrata" de don Ernesto.

¿Cómo puede un presidente, que carece de un mínimo de grandeza para aceptar la crítica de buena fe, merecer el respeto de sus copartidarios? ¿acaso esa actitud lo llevó a traicionar a su partido para entregar